“(…) no devenimos madres necesariamente cuando parimos al niño, sino en el transcurso de algún instante de desesperación, locura y soledad en medio de la noche con nuestro hijo en brazos. Cuando la lógica y la razón no nos sirven, cuando nos sentimos transportadas a un tiempo sin tiempo, cuando el cansancio es infinito y sólo nos resta entregarnos a ese niño que expresa nuestro yo profundo y no logramos acallar, entonces nuestra madre interior ha nacido.”

Laura Gutman

jueves, 17 de junio de 2010

Saltos, dedos, tijeras y un vaso de leche

Hoy he recopilado para ti, mi pequeño tesoro, algunos de los logros que has conseguido estos últimos días.
No hay ahora mismo nada más apasionante en mi vida que contemplar, día a día, cómo vas creciendo, como te esfuerzas y te empeñas por conseguir aquello que te propones y, cuando finalmente lo logras, ver en tu cara de ángel la satisfacción personificada.

Es increíble lo que te apasiona saltar. Te basta encontrar una simple piedra lo bastante grande para que quepan tus piececillos de la talla 22-23, para que corras hacia ella, te subas y te pases un buen rato saltando. Hasta ahora, lo hacías apoyando primero un pie en el suelo y a continuación el otro. Pero hace dos días que has conseguido hacerlo con los dos pies juntos, lo que nos ha hecho reír un buen rato. Ya tenemos un nuevo juego, "saltar con ambos pies".

Otro de tus logros en estos días, ha sido el de conseguir hacer sonar los dedos, ese sonido que se produce cuando arrastramos el dedo pulgar sobre el dedo corazón, ese "tic" que algunos utilizan para llevar el ritmo o acompañar una melodía. Te ha hecho tanta gracia cuando por fin oíste el sonido proviniendo de tus dedos, que hasta a mamá se le saltaban las lágrimas de la risa.

Y es que muchos me dicen que eres muy habilidosa con las manos para tu edad. Cómo sino, habrías sido capaz de, un buen día, coger unas tijeras mientras nadie observaba, y empezar a dar cortes a un papel, y sin que nadie te enseñase. Unicamente nos has visto a mí y a papá cortar con tijeras, pero nunca te hemos indicado cómo hacerlo, pues por ahora, consideramos que esta actividad puede ser un poco peligrosa para tu edad. Y, sin embargo, tu don de fijarte en cada detalle que se presenta a tu vista, de observar cada movimiento a tu alrededor, ha hecho que, sin más, pusieses el dedo pulgar en el agujero superior de las tijeras y los dedos índice y corazón el inferior y te pusieses a cortar.

Y ya por último, nos vamos a tomar un vasito de leche a tu salud, ahora que por fin parece que ya te has decidido a querer beber en vaso. Increíble, ¿verdad?.
Para quienes nos estén leyendo, decirles que, aunque siempre has rechazado beber algo por un biberón, el vaso tampoco ha sido uno de tus preferidos. Claro, la teta es mucho más cómodo. Pero ahora que ya no haces tantas tomas de pecho y, cuando lo haces, es muchas veces símplemente para relajarte un rato, sin dar tiempo a que salga nada, se hacía necesario tomar algún vasito de leche adicional. Y parece que, desde hace 4 días, lo vas aceptando de buen grado. Incluso el agua, que hasta ahora bebías únicamente por botella, vas aceptando beberla en vaso.

Mi linda "cucuruchita", irremediablemente te vas haciendo mayor. Y estas pequeñas cosas, a primera vista insignificantes, hacen que me dé cuenta de día a día te vas escapando un poquito más de mí, que poco a poco consigues tus logros que te llevan a ser más independiente. Pero disfruto de ello, y no sabes cuánto.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada