“(…) no devenimos madres necesariamente cuando parimos al niño, sino en el transcurso de algún instante de desesperación, locura y soledad en medio de la noche con nuestro hijo en brazos. Cuando la lógica y la razón no nos sirven, cuando nos sentimos transportadas a un tiempo sin tiempo, cuando el cansancio es infinito y sólo nos resta entregarnos a ese niño que expresa nuestro yo profundo y no logramos acallar, entonces nuestra madre interior ha nacido.”

Laura Gutman

martes, 18 de octubre de 2011

Un columpio para los muñecos

Hoy os presentamos un bonito columpio que realizamos durante unos días que Aroa estuvo algo acatarradilla y no le apetecía salir al parque. Como ella no podía disfrutar del columpio, trajimos uno para sus muñecos. Y, de paso, reciclamos cosillas que había por casa.

Necesitaremos:
  • Una caja de cartón (como las de los zapatos)
  • Papel para envolver
  • Unos cordones
  • Esparadrapo
  • Tijeras
  • Cinta adhesiva



1º cortamos los sobrantes de la caja, para que quede con una forma aproximada al columpio que queramos hacer.



2º Envolvemos cuidadosamente el columpio con papel y pegamos con cinta adhesiva. Nosotras aprovechamos uno sobrante de algún regalo de las navidades pasadas. Pero podéis usar la imaginación y poner papel de revistas, celofán, pintarlo de colores, pegarle gomets, etc.



3º A ambos lados del columpio, donde van a ir las cuerdas, pegamos unos cuadraditos de esparadrapo, para poder agujerear después y que no se nos rompa el papel. Una vez hechos los agujeros, introducimos los cordones (usamos unos cordones de unos tenis de Aroa que ya no usaba) y los atamos.

4º Colgamos el columpio en algún lugar donde quede alto.



5º Y a jugar ....

1 comentarios: