“(…) no devenimos madres necesariamente cuando parimos al niño, sino en el transcurso de algún instante de desesperación, locura y soledad en medio de la noche con nuestro hijo en brazos. Cuando la lógica y la razón no nos sirven, cuando nos sentimos transportadas a un tiempo sin tiempo, cuando el cansancio es infinito y sólo nos resta entregarnos a ese niño que expresa nuestro yo profundo y no logramos acallar, entonces nuestra madre interior ha nacido.”

Laura Gutman

domingo, 10 de abril de 2011

Rebozando en harina

No hay nada más divertido para un niño/-a, que experimentar sensaciones con el tacto.

En esta ocasión, Aroa se ha divertido de lo lindo rebozando.

Ingredientes:

-lomos de merluza
-harina
-plato para la harina
-recogedor y balleta cerca
-no tener miedo a ensuciarse
- disfrutar





domingo, 20 de marzo de 2011

La razón de las cosas


A lo largo de estos 3 años de maternidad, me he dado cuenta de que las cosas (sean buenas o malas), siempre suceden por algún motivo, que no están sujetas al libre albedrío, sino que es necesario que ocurran para mantener un cierto equilibrio, para que todo encaje, para que aprendamos algo, etc.

Sin ir más lejos, muchas veces me he preguntado porqué mi parto no fue como yo esperaba: inducción, enema, oxitocina, epidural, rasurado, espisiotomía, etc, por no hablar del maltrato a que me he visto sometida en los días posteriores durante mi estancia en el hospital.
Salí de allí con ganas de olvidar, con ganas de llegar a mi casa y disfrutar de mi hija sin estar rodeada de batas blancas ni de visitas inesperadas. Salí con el convencimiento de que aunque mi parto no había sido el esperado por mí, todos habían hecho "lo correcto" en ese momento. Y, como dije antes, salí deseando olvidar "lo malo" de aquella experiencia, disfrazándolo con la típica frase "lo importante es que tengo a mi niña y ambas estamos bien".

Pero ambas NO ESTÁBAMOS BIEN. Algo se nos removía por dentro.

Yo, que era de las del cachete a tiempo, de la teta durante unos meses, de las de no coger demasiado a mi hija por si se malacostumbraba, etc, estaba actuando de una forma y, sin embargo mi corazón y mi hija gritaban a los cuatro vientos que algo no estaba yendo bien.

Ahora me doy cuenta de que mi parto fue así porque así debía de ser. Era necesario ese dolor y ese malestar para que yo comenzase una búsqueda. Mi cuerpo, mi alma, mi ser ... toda yo estaba buscando respuestas, aún sin saber exactamente cómo plantear las preguntas.

Y comencé por detenerme a escuchar a mi hija; a conocer en un foro a mamás con mis mismas inquietudes y a otras mamás que daban una respuesta diferente a la que me daban todos a mi alrededor; a leer "Bésame Mucho"; a entrar en un grupo de crianza y apoyo a la lactancia; a tener una pequeña biblioteca de libros que tratan la maternidad desde el punto de vista que, inconscientemente, yo había estado buscando; a hacer un curso de doulas y conocer su labor; etc, etc. En definitiva, que me encontré con mujeres con las que podía hablar abiertamente, sin tabús, de temas que llevaba dentro de mí y que con otras personas no podría hacerlo por miedo a que me tildasen de loca o algo parecido; y me vi rodeada de un círculo de mujeres maravilloso donde fluye una energía especial, donde por fin puedo decir que he encontrado mi sitio.

Así que SI. Las cosas suceden por algún motivo.

Y esto me lleva a preguntarme porqué es así?, qué es lo que hace que estas redes se tejan y entrelacen de esa manera?

Tengo una hermana con la que hablo mucho de estas cosas, pues ella me entiende perfectamente y llegamos siempre a puntos de encuentro comunes y filosofamos un montón. Ella es adventista, así que su razón para todo esto la encuentra en Dios. Y ayer, hablando con ella sobre su aborto, volvimos a llegar a un punto de vista común. Y me puse a pensar que si yo no tengo ese Dios para dar una explicación a estos movimientos de la vida, debía buscar el motor que mueve todo esto.

Tal vez sea nuestra consciencia, que crea una energía, una fuerza especial que lo entrelaza todo. Puede que el ser conscientes de lo que está pasando haga que esa energía esté siempre viva y todo suceda gracias a ella, pues si yo no hubiese sido consciente de lo que me sucedió y lo hubiese aparcado en un rincón, dudo mucho que me encontrase en el punto donde estoy ahora ... o tal vez sí?
Porque veo a muchas mujeres que no son conscientes de nada, que tapan los ojos o miran hacia otro lado. Entonces se desmorona mi teoría. Aunque por otro lado, también podría ser que fuese necesario que se diese esa inconsciencia, pues tal vez ese sea el modo en que las personas que sí la poseen muevan sus fichas más enérgicamente para que las cosas cambien, para que otras mamás lleguen a ser conscientes de lo que les pasa y lo que no, de que el personal sanitario emprenda un nuevo camino hacia el respeto por la madre y por el hijo, etc.

No sé si me estoy explicando o estoy mezclando un batiburrillo de ideas confusas. El caso es que veo en mi vida que, cuando todo parece desmoronarse y perder sentido, de pronto algo se mueve y zas! comienza a tener sentido y a encajar a la perfección. Y siento que esto no sucede por que sí, las fuerzas del universo deben estar ahí y tiene que haber algo que las mueva.

Recuerdo en mi época de instituto, en Física, cuando hacíamos cálculos para saber la fuerza con que se atraen los planetas. Esa fuerza era totalmente necesaria para que se mantuviese el equilibrio del universo. Si un planeta desapareciese, el destino de los demás se vería modificado.
Pues creo que aquí pasa algo de lo mismo. Las fuerzas de atracción entre los acontecimientos de la vida están ahí. Si algo cambia o falla, se produce el caos. Pero incluso así, tal vez sea necesario el caos para que la normalidad se restablezca.

Perdón por mis disertaciones, tal vez no se entienda nada. Pero después de una semana con una gripe descomunal, con una cantidad de mocos increíble que no me ha dejado ni pensar en qué pie debía ir cada zapato que me iba a poner, y tras una nueva reunión de nuestro círculo mágico de mujeres en casa de Patri, mi cabeza no ha dejado de dar vueltas y vueltas y necesitaba esparcir mis ideas.

Qué os parece? Necesito sugerencias y/o explicaciones. Alguien se anima?

martes, 1 de febrero de 2011

Renovando la imagen del blog

Desde que Aroa y yo construímos esta pequeña casa, hemos ido haciendo varias reformas, tomando prestadas algunas cosillas.
Pero ha llegado el momento de que conozcáis a las dueñas de esta casita (cabecera del blog y perfil).
Además, hemos dado una mano de pintura a sus paredes, que falta le iba haciendo.
Creo que el resultado ha quedado bastante bien y me temo que quedará así por muuuuuuuuuuuucho tiempo.
Sentimos mucho si estas reformas os han causado algún contratiempo, pero creímos que eran totalmente necesarias para que esta casa, construída desde el amor, quedase a nuestro gusto.

lunes, 31 de enero de 2011

Celebrando el cumpleaños de Aroa

Este año hemos decidido celebrar el cumple de mi pequeña en un entorno natural: Aldea Nova . Un lugar que apuesta por las energías renovables, por ser autosuficientes en cuanto a la obtención de energía para su consumo, por preservar ciertas especies de ganado autóctonas, etc, pero sobre todo, muy acogedor y con una gente fantástica que se ha ocupado y preocupado en todo por que todos disfrutásemos, tanto grandes como pequeños.

Aquí os dejo algunas imágenes del cumple, una fiesta temática sobre la granja, con algunas ideas de manualidades que Aroa y yo hemos preparado para su día:

- Una piñata a partir de una bolsa de papel, decorada con dibujos en cartulina:

- Un centro de mesa con diversos animales:

- Detalle de alguno de los animales que había en la cesta del centro de mesa. Son recuerdos del cumple hechos con goma eva y con un imán detrás para poner en la nevera o donde se quiera:

- Gorritos para los peques hechos con cartulina y caritas de animales pegadas por delante:

- Tarta con animalitos de granja decorando:


Además, entre las actividades que hicimos, lo que más entusiasmó a todos fue hacer pan:

No me digáis que no nos han quedado unos bollitos preciosos!

martes, 25 de enero de 2011

Tres años contigo...

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... tan poco tiempo y, sin embargo, tan lleno de intensas sensaciones.

Mi pequeña flor, Aroa, tan pequeña e inocente, y a la vez con tanta fuerza y sabiduría.

Hace ya tres años que llegaste a nuestras vidas, inundando de luz nuestro hogar. Sin tú saberlo, llenaste un hueco tan profundo en mí, que por fin siento que estoy completa como mujer. Contigo aprendí el verdadero sentido de la maternidad, comprendí el valor de la palabra MAMA, entendí el porqué de muchas cosas. Tan pequeña, y ya me has enseñado tanto ...

A lo largo de este tiempo he ido aprendiendo el valor de las pequeñas cosas, de esos momentos cotidianos que solemos dejar pasar de largo y que, sin embargo, están llenos de nuevas sensaciones, colores, imágenes, personas, matices, etc. He conseguido poder ralentizar el tiempo para detenerme contigo en esos detalles y saber disfrutar de ellos.

Me has devuelto a mi infancia, recordé canciones que tenía olvidadas, reviví situaciones afectivas con tu abuelita Ali y las repetí contigo, mi corazón se llenó de magia para hacer volar tu imaginación, el suelo se volvió mi aliado impensable y, desde esa posición, descubrí un mundo fantástico y maravilloso, lleno de sorpresas.
Pero sobre todo descubrí un rincón en mi alma, hasta ahora apagado, que comenzó a brillar con una luz especial, intensa pero no cegadora, cálida sobre todo. Una luz que me transformó radicalmente. O tal vez haya sido que despertó una parte de mí que estaba dormida y necesitaba de ti para despertarla. Eso nunca lo sabré.
Lo que sí sé es que esa transformación me gusta, cada vez más.

Pero con tu llegada, también he descubierto esa sombra que he llevado guardada durante toda mi vida, esa sombra que me he negado a ver o que tal vez simplemente era desconocida para mí. Hiciste que despertara una sombra que pesa en mis hombros de una manera inimaginable. Pero también en este caso tú me has ayudado a verla, a reconocerla, a cogerla de la mano y enfrentarme a ella, a descifrar su mensaje, a aprender de ella.

Y estos tres años son, además, tres años conectadas a través de "la tetiña", como tú la llamas. Hemos pasado por muchos baches, yo diría que demasiados. He estado a punto de sucumbir a veces, incluso ahora, pues hay momentos en los que se me hace cuesta arriba tu excesiva dependencia de mis pechos. Pero de nuevo me has mostrado el camino, me lo muestras cada día. Sé que no sólo te estoy alimentado, te estoy dando algo más, ambas nos damos mútuamente.

Tuvimos comienzos difíciles. tú estabas a mi lado, pero yo miraba hacia otra parte. Te miraba pensando que lo hacía con ojos de madre, pero no era así: te miraba con los ojos de los demás. Me llevó tiempo aprender a mirarte como tu mamá, a pensar en tí y en mí y no en los comentarios gratuítos de los demás, a escucharte de verdad. Y todo esto me lo enseñaste tú también. Y se estableció un vínculo indescriptible.

Qué más puede pedir una madre?

Pero en este punto me hago la siguiente reflexión: cuando sabemos que vamos a ser mamás, no pasa un día en que pensemos en la cantidad de cosas que os vamos a mostrar, la infinidad de enseñanzas que os podemos ofrecer, los innumerables consejos que os vamos a dar, etc. Y, sin embargo, las que en realidad acabamos aprendiendo somos nosotras, madres contaminadas por los dictámenes de una sociedad autoritaria y patriarcal, que pretende dirigir nuestras conductas, privándonos de nuestra libertad de esoger y donde está mal visto no seguir la senda de lo políticamente correcto. Y con vuestra llegada, almas puras e inocentes, nos ofrecéis las enseñanzas más importantes y valiosas que alguien pueda recibir a lo largo de su vida, nos dais todo lo que tenéis a cambio de nada y, sobre todo, nos dais amor, mucho amor.

Por todo esto y por mucho más, te doy las gracias mi pequeña princesa, por haber llegado a nuestras vidas, por habernos escogido a nosotros para ser tus papás (porque sé que de alguna manera escogiste el momento y la manera de entrar en nuestras vidas), por enseñarme un camino nuevo, por ayudarme a sortear montañas que sin tí sería imposible que llegase a cruzar, por aguantar mis enfados, mis nervios siempre injustificados, por ser tan cariñosa con todos nosotros, por decir siempre lo que quieres y enfadarte para conseguirlo, por no querer desengancharte de la teta, por tu sonrisa, por tus besos y achuchones ...

Y gracias por haberme mostrado el verdadero sentido de ser MAMA.

Te quiero muchísimo.

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lunes, 17 de enero de 2011

Aprendiendo los sentidos



Una idea sacada de http://ediba.com/

* Consiste en colocar en imágenes las diferentes partes del cuerpo relacionadas con los sentidos.

* De cada sentido, vista, oído, etc, vamos hablando al pequeño o pequeña, contándoles historias, mostrándole ejemplos, etc. En nuestro caso hemos hecho lo siguientes:
  1. Gusto: probamos varios sabores de cosas que había por casa, diferenciando entre lo dulce y salado, amargo.
  2. Tacto: tocamos varias texturas de objetos diferentes, aprendiendo lo que es liso, rugoso, duro, blando, suave.
  3. Olfato: Olimos diversos alimentos, botes de colonia, etc,
  4. Vista: a traves de cada una de las ventanas de la casa fuimos observando los diferentes paisajes que se ven en el exterior.
  5. Oído: escuchamos diferentes sonidos al golpear diversos objetos de casa, hicimos sonar algunos instrumentos, escuchamos músicas diferentes.
* De cada uno de los sentidos, se van colocando imágenes relacionadas con dicho sentido debajo de la imagen del cuerpo correspondiente.

Nosotras hemos usado un trozo de tela de fieltro. Hemos pegado trocitos de belcro en la parte trasera de las imágenes ... y a disfrutar!